Azul Raíz

  • ¡Desolado, Desolado! Me encuentro indubitablemente desolado... Espera, Vos ¿quién eres??- ¡Ah! Estás pensando.
  • ¡Claro que estoy pensando! ¿Qué quieres?
  • Yo, quiero saberlo todo.
  • ¿Todo? Bueno el todo es relativo. Qué quieres saber?
  • No lo sé. Explícamelo, tú eres yo.
  • Yo recuerdo una silla, recuerdo una pizarra, recuerdo un auditorio, un teatro, una compañera, una amiga que me decía súbitamente que la libertad era el único límite que podía concebir el hombre fuera de sí.
  • Sumamente interesante.
  • Claro que es interesante. Pero ¿qué más? ¿Qué más quieres saber? ¿He? Aquí por ejemplo, aquí hay una pizarra también, aquí hay un pupitre, un lavabo, una ventana perfectamente acotada para ver lo que puede pasar afuera, para ver todo lo que existe.
  • ¿Si? Y, ¿qué más?
  • Bueno, yo aquí encuentro muchas cosas, pero, allá afuera ¿qué no puedes ver? Allá afuera están pasando cosas que ¡aquí no conciben!
  • ¿Qué sucede?
  • Allá afuera hay violencia, allá afuera hay disparos.
  • ¡No lo entiendo!
  • Allá afuera hay desapariciones, allá afuera hay secuestros
  • ¿Qué más? - Movilizaciones, ¡muertes!
  • Silencios... Armonía. Bueno, continuemos. Música.
  • ¿Música? Yo recuerdo la música. ¡Yo era música!Yo hacía bailar a los duendes y parpadear a los cielos y que la tierra se sonrojara cuando yo cantaba.
  • ¡Qué explícito!
  • La música es el suave alimento para los que mueren de amor, para los que no se encuentran en sus cabezas
  • Deja de morir. Que cuando yo esté pensando por ti, tú estarás pensando por mí. Yo siempre estaré apoyándote. Tu subconsciente.

 

Las cárceles están llenas de locos
que le cantan a la libertad un canto de pocos.
Las primaveras ya están muertas de esperar,
de esperar a que alguien las volteé a mirar.
Las calles se están poniendo rojas
de tanto llorar, de tanto sangrar.
Y veo que te vas por la puerta de atrás.
Y veo que te asusta la realidad.

 

Oh! Pobre de ti.
Oh! Pobre de mí.

 

Las cárceles están llenas de locos
que le cantan a la libertad. Un canto de pocos.

 

Por que la libertad, como la razón, deben ser las únicas herramientas y condiciones, por las cuales, nosotros podemos llegar a ese idílico que nos han manejado, a ese supuesto, por el cual, nos han sometido varios gobiernos, estados y estadías.... nosotros los individuos, como organizaciones colectivas, o como tal, tenemos que llegar a ese fin armónico, a esa solidaridad, inevitable para el ser humano; puesto que la única condición del ser es la paz y en sí fuera de todo está: La libertad.