¿Quiénes Somos?

En respuesta a un clima de creciente violencia en nuestra ciudad y en el mundo, queremos dar una respuesta concreta a través de la música.

Una respuesta musical para reivindicar y empezar a construir la paz en lugares donde el desprecio, la violencia, la exclusión, el prejuicio y la indiferencia toman demasiado protagonismo.

Porque creemos que la música es vehículo que nos acerca más a las personas y altavoz para dar la palabra a los más débiles y desfavorecidos. La música, cuando se confronta con la realidad, tiene mucho poder.

 

Inspirados en el movimiento Sounds for Peace creado el 2009 en Roma a partir de jóvenes comprometidos con la paz y el sueño de un mundo mejor, los Jóvenes por la Paz de la Ciudad de México y Puebla, nos sumamos a esta iniciativa para luchar contra el racismo, la guerra, el poco respeto por la vida, la pena de muerte; y a favor de la solidaridad, la convivencia entre diferentes culturas, la paz y la construcción de nuevas ciudades donde se parta sobretodo de la amistad con quien es diferente o pobre, para tejer un mundo más humano y respetuoso para todos.

 

Los Jóvenes por la Paz y todos los participantes de esta edición del concurso musical Play Music Stop Violence, que se realizará este en la Ciudad de México, nos comprometemos a:

  • No utilizar el lenguaje universal de la música para diseminar odio o desprecio hacia nada ni nadie.
  • Partir de la inspiración musical para ser altavoz de las injusticias que hay en nuestra ciudad y en el mundo, aportando belleza en la creación artística, con una letra cohesiva y positiva.

 

En el mundo ha habido ejemplos de revoluciones pacíficas creadas y acompañadas de canciones que han cambiado el curso de la historia. Es el caso del We shall overcome, himno del movimiento de Martin Luther King contra la segregación racial en los Estados Unidos; o We are the World como respuesta de grandes cantantes de los años 80 frente la pobreza en Etiopía; incluso Michael Jackson con su They don't Care about Us donde reivindica los derechos de vivir dignamente de los habitantes del barrio del Pelourinho, en Salvador de Bahía.

No queremos menospreciar la fuerza activa
de la música para mover conciencias.

 

Que esta edición de este concurso musical sea la continuación
de una revolución concreta para cada uno de nosotros y para nuestras ciudades.